viernes, 26 de agosto de 2011

El día D

Nos enamoramos, vimos en sus ojos un sinfín de deseos –propios reflejados en ellos- y experimentamos las hermosas sensaciones que nos provocaba recordar y con detalle cada uno de nuestros momentos compartidos.
Comidas, cafés y risas.         

Pero un día caímos en la cuenta de que no iba para mas, terminamos nuestra relación, o nos paramos en el medio de la vereda y dimos la vuelta, dejando –por fin- esa relación inconclusa atrás, ese histeriqueo que no llevaba a ningún lado.
"Creo en el amor,  que te consume, incondicional,  incoveniente.. y ese amor no está aquí"

Y bien, llego el día, la hora prometida y una meta a cumplir: Dejarlo ir.

Pero una serie de fenómenos…Inoportunos por llamarlos de alguna forma, Son aquellos que aparecen el día en el que decidimos olvidarlo

Ese día en el  pareciera que el mundo conspira en tu contra para recordártelo a cada paso que caminas:

Prendes la televisión y ¡Oh, casualidad! Todas las series, programas y películas nombran esos amores triunfantes, y comedias romanticas dignas del día de san valentin.

Entras a un negocio y pasan la canción de los dos.

Salís conteniendo las ganas de gritar y te pasa por al lado una persona con su perfume…

Llega un punto en el que ves una huella y pensas:
 “Que lindo seria que esta sea una pisada de él así la veo y lo recuerdo”

Es patético… o romántico

Pero… ¿ Será que todo esto lo inventamos para convencernos de que no debemos dejarlo ir?
¿Para que seguir?

¿Acaso es porque tememos que cuando lo hagamos justamente él se de cuenta de que somos las indicadas y para ese entonces nosotras ya no estaremos disponibles?

O y en el caso de esas relaciones sin relación, ¿Perderíamos todo lo que hemos avanzado?

Me atrevo a afirmar que hay alguien con una caña de pescar y un billete de avión para la luna de miel, quien lo mantiene siempre a una distancia de nosotras, y nosotras –inocentes, inconscientes o enamoradas –avanzamos un paso y nuestro verdugo mueve el anzuelo para atrás.
Siempre caminando y siempre tan lejos de él persiguiendo el objetivo hasta el cansancio, como el burro que sigue a la zanahoria.


¿Se puede dejarlo todo atrás y arriesgarnos a no arriesgarse más?

¿Qué tan absurdo es seguir amando a un imposible?

lunes, 22 de agosto de 2011

El Amor No Correspondido

Esa ambrosía de dioses capaz de transportarnos en solo un segundo a una euforia divina o Una depresión cercana a lo patológico..
 ¿Qué tan peligroso es saberse enamorado de alguien emocionalmente inaccesible?
¿Nos hemos acostumbrado al dar sin recibir?
Misa y el Dar sin recibir

Hablo de esos amores únicos, ese cosquilleo en la panza conocido como mariposas que, y tras asumir lo imposible, se traducen en una incapacidad para respirar.
 Aunque no correspondido no quiere decir que no corresponda solamente.

No nos confundamos con Amores prohibidos

Puede se un amor no correspondido sin necesidad de ser moralmente inaceptable.

No solo de que tengan novias, sean curas o enemigos de tu familia…
Hablo de personas impenetrables, Con un chaleco antibalas atravesado en el corazón como diría una canción de Lexico

Donde el “juntos” solo existe en nuestra fantasía que creamos del otro.

Entonces bien, empecemos por el principio:
Ashley y Scarlett
Una vez identificado nuestro concepto es probable que tardemos mucho en aceptar nuestros sentimientos y es que afirmar que “estoy enamorada” es enfrentarse contra una vulnerabilidad que nos hace caminar sobre la delgada línea entre el cielo y el infierno.

Un día cercano quizás lo asumamos, nos enfrentemos a esas emociones y aceptamos su existencia.
Y ahí es donde me detengo.

Es decir, que estemos enamorados no significa que vivamos juntos con amor y colores hasta que la muerte nos separe, hay un pequeño detalle que expresar:

Ojala todos los Amores No, fueran como Yukito
 
 Son Sus sentimientos, los de él, esos tan difíciles de interpretar y tan fáciles de anhelar.
Y tampoco tenemos un hechizo de amor como en el Sueño de una noche de verano

¡Eureka! Hemos encontrado nuestro amor No correspondido
Nuestro No- vivieron felices por siempre.



 Puede suceder que nuestro amor No, se transforme en un amor Sí,
Que sea correspondido
Y es quizás ese desenlace el que impulsa todas nuestras conductas

Ahora bien ¿Cómo identificarlo?
¿Cómo leer las señales objetivamente sin estar bajo el efecto del éxtasis emocional que nos provoca su mirada?

Y por sobre todas las cosas… ¿Cómo salir a tiempo?

lunes, 15 de agosto de 2011

Los Besos

Muchas veces de sorpresa, muchas veces fantaseados, muchas veces demasiado esperados.

Es algo bastante extraño lo que ocurre con ello,  porque si bien muchos besos son anhelados nunca son concretados desde el primer momento en el que uno siente ese picor en los labios traducido como “lo besaría”

A veces hay excepciones...

Hay besos de amor, besos apasionados, besos desinteresados, besos sabios, besos culpógenos…
Siempre hay uno que con sólo recordarlo se te acelera el corazón, y otros donde la sola evocación hace que revivas –por enésima vez- el deseo de que la tierra te trague.


Aunque, fijándose en todos ellos, podríamos afirmar que el beso es un idioma,
Y es una respuesta cuando no hay palabras
 
Los besos hacen surgir miles de preguntas... que sólo se contestarían con otro beso...


Pero... ¿Uno imagina cada respuesta, o es algo compartido?

¿Los besos son sólo besos y dependen de cada cual asignarle un valor?

¿Qué es mejor acaso? 

¿Un beso predecible, esperado y ansiado o un beso robado, súbito y de imprevisto?

domingo, 7 de agosto de 2011

Polos Opuestos

Erase un par, sin el tal para cual, canta una nueva canción de Joaquín Guillén, y no pude evitar preguntarme…
¿Qué tanto se atraen los opuestos?

Cuantas veces hemos escuchado personas que se autocalifican en base a polos inversos.
Soy malo, sos bueno. Soy fuerte, sos débil.

¿Quién fue el primero que se atrevió a categorizarnos dentro de un grupo?

Y de ser así, si supuestamente vagamos en pequeñas peceras con tantos de nuestra clase, 
¿Cómo es posible que cuando nos encontremos con alguien que se salga de lo establecido, que sea tan diferente , nos atraiga?

¿No dicen acaso las leyes de supervivencia que es lo familiar lo que nos agrada y lo diferente lo que nos asusta? ¿acaso somos kamicases, o inconscientes?

Nunca me gustó aquello de dividirnos en clases, ya sea por linaje, por naturaleza por rangos… pero tal parece que en la sociedad, aun perduran dichas segregaciones en privado.

Además, ¿Qué tendría de malo que la tesis y la antítesis se quieran?
¿No es la combinación de ambas, el motor del cambio?

Y si somos desiguales, y si en realidad nos creemos ese Montesco y Capuleto que pusieron en nuestro documento a fin de diferenciarnos… y si de verdad somos como el sol y la luna, el cielo o el infierno…

¿No existen acaso los eclipses?...

Es cierto que son pocos los momentos en los que la luna y el sol se unen, y convergen de tal manera en una simétrica perfección, pero juntos funcionan, juntos crean, juegan y transforman la realidad.
Y como toda felicidad, solo dura un instante…

Entonces, en el mejor de los casos

¿Podríamos aspirar a un Amanecer?  

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cuando No Quieras Sentir

¿Existe la manera de obligarse a no sentir?
¿Se pueden razonar los sentimientos a tal punto que ya no influyan de manera directa en nuestras desiciones?

Aquellas personas cuyas dolencias son muy fuertes, difíciles de admitir o incluso aquellos cuyas cicatrices parecen atormentarlos como si aún supuraran recuerdos…

Todas esas dolencias que obligan al corazón a no sentir.
Represion, la frenada en seco a una emoción…
¿es acaso un método eficaz?

No quizás para aliviar un pesar, pero y desde mi experiencia personal podría atreverme a afirmar que para lo que si funciona es para impedir la ayuda de los otros.
Esos Otros que serían capaces de cualquier locura a fin de defender, proteger y auxiliar a la persona que sufre.

Y es esa prohibición al afecto,  que a veces es muda y otras sorda impuesta por quien la padece, la que termina derivando en Un nuevo dolor, del que quizás, quien sufre ni siquiera nota.
Dolor por el otro, por sentir su tristeza, esa impotencia que se siente al tocar la superficie fría del blindaje que lo envuelve.


A veces y si los astros se alinean a nuestro favor él nos permite espiar en retazos de su pesar.
Pero una mirada entonces, una palabra de mas basta para que vuelva a encerrarse en su coraza protectora.
 
¿Cómo abrazarlo a traves de su armadura?
¿Cómo usar el martillo para romperla si no podemos acceder ni a éste?

Además, es probable que crea que nos guiamos por un beneficio, que si lo ayudamos solo lo hacemos para poder conseguir algo a cambio, y eso solo retroalimenta nuestro dolor compartido.

Irónico, él sufre, yo sufro. Sin siquiera poder tocarnos.

¿Explicarle que su sonrisa es más importante será suficiente?

¿Cómo invitarlo a sentir, cuando no quiere sentir?