domingo, 18 de septiembre de 2011

Amores Platónicos

A lo largo de este pequeño recorrido, de amores no correspondidos, imposibles, irrepetibles y del tipo “ni por casualidad”
Existe un pequeño grupo, que se halla entre la pequeña trayectoria entre lo imposible y lo posible: Los platónicos.

Platón afirmaba que ese tipo de amores son aquellos originados en la idea, ideales y abstractos, y no de forma física. Existen solo en nuestra mente.

¿Cuántos de nosotros hemos fantaseado con ese cantante/personaje tan adorable que consideramos nuestra alma gemela, nos saca sonrisas y endulza nuestras tardes?

Shaoran Li a los diez, Billie Joe Armstrong a los catorce, y ni hablar de Edward Cullen a los dieciséis,
Incluso personas tangibles, ese profe de ojos lindos, ese chico que viaja en el colectivo, o los virtuales, con sus conversaciones hasta la madrugada y detrás de la luz de la computadora…

¿Es todo aquello, verdadero amor?

Quizás sí, y quizás es esa cruzada de miradas, ese sonrojo al hablar o incluso esa fantasía que bailotea en la cabeza lo que condimenta nuestros días que sin existir serían como una galleta de arroz…

Entonces ¿Está bien darle rienda suelta a nuestra imaginación? Sí. Quiero creer.
Pero… ¿Quién marca la línea de llegada? ¿Es el contacto físico quien automáticamente corta ese lapsus y pasa a ser personas, normales, sin magia?

Y el beso en vez de transformarlo en príncipe, lo transforma en sapo, o en otro soldadito mas, eslabón que nos conecta a nuestro ambiente real.

¿Cruel realidad?

Si todas esas fantasías superan y con creces aquel amor en cuestión… 

¿Debemos olvidarlas y acostumbrarnos al mundo pixie?


¿Cómo escribir nuestra propia historia, en nuestra propia vida?

domingo, 4 de septiembre de 2011

Experiencia y Utopía


A medida que vamos creciendo, vamos acumulando cierta madurez
y número de experiencias

Desde anécdotas a ex's novios, pasando por cada uno de los conocimientos adquiridos sobre uno mismo.
Lo que nos gusta, lo que no; lo que aprendimos por experiencia y lo que nos enseñó mamá.
Los errores que a pesar de las advertencias cometimos,
Y lo que a pesar de haberlo hecho, lo volvimos a hacer, tropezando y lastimándonos otra vez con la misma piedra.

Y llega un día en el que nos damos cuenta de todo aquello que adquirimos, y creemos saber.
Un día nos sentimos cansados.

Cansados de caminar, cansados de correr, escapar y perseguir a veces, esa Utopía que persigue Eduardo Galeano que para lo único que sirve es para caminar.


¿Pero eso acaso no desgasta?

Todas las relaciones pasadas y enseñanzas dejan huellas, que no se van con el viento ni el tiempo.
Mas lagrimas derramadas, mas golpes contra la pequeña pared que se hace llamar realidad.


¿Cuándo nos vamos a dormir se siguen sumando fantasmas?

¿Acumulamos pedazos de relaciones rotas?

¿Cuándo podremos cerrar los ojos sin miedo a soñar?