A medida que vamos creciendo, vamos acumulando cierta madurez
y número de experiencias
y número de experiencias
Desde anécdotas a ex's novios, pasando por cada uno de los conocimientos adquiridos sobre uno mismo.
Lo que nos gusta, lo que no; lo que aprendimos por experiencia y lo que nos enseñó mamá.
Los errores que a pesar de las advertencias cometimos,
Y lo que a pesar de haberlo hecho, lo volvimos a hacer, tropezando y lastimándonos otra vez con la misma piedra.
Y llega un día en el que nos damos cuenta de todo aquello que adquirimos, y creemos saber.
Un día nos sentimos cansados.
Cansados de caminar, cansados de correr, escapar y perseguir a veces, esa Utopía que persigue Eduardo Galeano que para lo único que sirve es para caminar.
¿Pero eso acaso no desgasta?
Todas las relaciones pasadas y enseñanzas dejan huellas, que no se van con el viento ni el tiempo.
Mas lagrimas derramadas, mas golpes contra la pequeña pared que se hace llamar realidad.
¿Cuándo nos vamos a dormir se siguen sumando fantasmas?
¿Acumulamos pedazos de relaciones rotas?
¿Cuándo podremos cerrar los ojos sin miedo a soñar?

El tiempo y la personas que te aman, borran esos dolores del pasado, no? :).
ResponderEliminarLa experiencia es madurez.