A lo largo de este pequeño recorrido, de amores no correspondidos, imposibles, irrepetibles y del tipo “ni por casualidad”
Existe un pequeño grupo, que se halla entre la pequeña trayectoria entre lo imposible y lo posible: Los platónicos.
Platón afirmaba que ese tipo de amores son aquellos originados en la idea, ideales y abstractos, y no de forma física. Existen solo en nuestra mente.
¿Cuántos de nosotros hemos fantaseado con ese cantante/personaje tan adorable que consideramos nuestra alma gemela, nos saca sonrisas y endulza nuestras tardes?
Shaoran Li a los diez, Billie Joe Armstrong a los catorce, y ni hablar de Edward Cullen a los dieciséis, Incluso personas tangibles, ese profe de ojos lindos, ese chico que viaja en el colectivo, o los virtuales, con sus conversaciones hasta la madrugada y detrás de la luz de la computadora…
¿Es todo aquello, verdadero amor?
Quizás sí, y quizás es esa cruzada de miradas, ese sonrojo al hablar o incluso esa fantasía que bailotea en la cabeza lo que condimenta nuestros días que sin existir serían como una galleta de arroz…
Entonces ¿Está bien darle rienda suelta a nuestra imaginación? Sí. Quiero creer.
Pero… ¿Quién marca la línea de llegada? ¿Es el contacto físico quien automáticamente corta ese lapsus y pasa a ser personas, normales, sin magia?
Y el beso en vez de transformarlo en príncipe, lo transforma en sapo, o en otro soldadito mas, eslabón que nos conecta a nuestro ambiente real.
¿Cruel realidad?
Si todas esas fantasías superan y con creces aquel amor en cuestión…
¿Debemos olvidarlas y acostumbrarnos al mundo pixie?
¿Cómo escribir nuestra propia historia, en nuestra propia vida?

vos fijate, conversaciones hasta altas horas de la noche :) , did you remember my little sofy ?
ResponderEliminarUn fiel ejemplo de que puede todo salir bien, es cuando nos conocimos fisicamente, no crees ?
Te Amo.