¿Cuántas veces repetimos un patrón?
Después de cierto número de experiencias casi parece normal encontrar
en ellas ciertas rasgos o características en común, y no, no somos precisamente
nosotras lo único que los une.
Nube –velero –ancla- nube –velero –ancla.
Músico –pintor –idiota –músico –pintor –idiota.
Y si es cierto, y si de verdad vamos por la vida viviendo y
reviviendo relaciones del pasado, ¿Cómo es posible que luego nos quejemos de
que todos son iguales?
Nos hacemos llamar selectivas, pero estamos siendo
discriminativas.
¿Por qué repetir?
¿Acaso estamos intentando subsanar los errores del pasado,
los dolores viejos, intentando darles a ellos un nuevo final?
¿Es en la repetición, en la segunda
oportunidad inconsciente donde creemos que nos saldrá bien?
O simplemente
queremos aprender, repitiendo de memoria, alguna vez será la última.
¿Cómo se cambia un patrón? ¿Cómo elegimos sin elegir?
No puedo evitar preguntarme.... ¿Por qué seguir intentando?


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