domingo, 22 de julio de 2012

¿Por qué Yo?


Ya hemos hablado de los amores platónicos, artistas, profesores, actores o incluso personajes con los que soñamos, a veces dormidas y otras muchas despiertas.

También, de cómo se sobrevive a ese lapsus en los que nos damos cuenta de que no son tan idílicos y muchas veces incluso son personas normales, corrientes, y su pelo no luce siempre fantástico.
La columna de hoy radica entonces en otro tipo de relaciones, o mejor dicho otro tipo de persona en la que caemos enamoradas a veces sin darnos cuenta: El "popular"

"No me creerás, pero incluso antes de que me dijese su nombre, sentía como si ya supiese quien era: Yano Motoharu".

¿Por qué nos enamoramos de aquel a quien todas aman?

Puede ser el chico popular de la escuela, el playboy del instituto o incluso del trabajo…  y puede que tengamos muy en claro que no es ningun príncipe, a penas y llega a Noble pero por alguna u otra razón no podemos evitar que nuestro corazón martillee aceleradamente cual despertador ante su encuentro.


Y si, jamás de los jamases lo admitiríamos, pero retorcemos lapiceras cuando le sonríe a otras, incluso lo miramos con fingida indiferencia cuando habla de sus conquistas, aunque por dentro, por dentro tenemos un volcán a punto de erupción.


Aún así, puede que un día él se de cuenta de la secreta anomalía romántica que sentimos por él y llámenle destino, suerte o simplemente suceso pero …
¡¡ÉL NOS CORRESPONDE!!

¿Cómo es posible eso?

¿Es que acaso no se dio cuenta de que somos de todo menos modelos, a veces torpes, otras veces demasiado ruidosas, o incluso demasiado…comunes?

Pero él nos sonríe, nos devuelve un beso o incluso nos toma de la mano y no podemos evitar preguntarnos:
¿Por qué YO? ¿Qué tengo yo de especial para él?

¿Es que acaso vimos demasiadas películas romanticas? Acaso se cansó de slair con modelos de cabello lacio y perfecto?
¿O simplemente somos un trozo de realidad necesaria para su vida de estrella no tan anónima?

Muchas veces seriamos capaces de arruinar cualquier salida romántica y tartamudear esas palabras, que indican que solo somos una simple mortal que intenta conquistar a un dios… y es muy probable que él se nos quede mirando raro pero es producto de nuestra naturaleza insegura, a idealizadora.
 ¿Por qué idealizamos tanto?

¿Por qué cuando lo hacemos tan grande nos volvemos inevitablemente tan pequeñas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario